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Coleman 502: el hornillo retro favorito de Canterbury

Dave Canterbury lo considera el mejor Coleman para cocinar solo: sartén de 8 pulgadas, cocción lenta y heat drum. Los foros añaden matices.

Redacción VLHS7 min de lectura

Cómo leer estas opiniones: son un resumen de reseñas públicas, vídeos de quienes usan el material, comentarios de otros usuarios y la información del fabricante. Tómalas como una orientación, no como una verdad absoluta: cada salida, cada uso y cada bolsillo son distintos. Cómo trabajamos.

Dave Canterbury tiene un hornillo favorito entre los retro, y es el Coleman 502. En un vídeo corto de su canal lo presenta como el mejor que Coleman fabricó para el campista que va solo, y lo justifica con algo muy concreto: una sartén de 8 pulgadas encaja en él como un guante. No es un hornillo de los años 50, como podría sugerir la fama de los Coleman clásicos. El 502 Sportster salió a principios de los 60 y estuvo en catálogo hasta los 80. Tampoco compara en ningún momento el 502 con hornillos actuales: lo que sostiene es que, para cocinar en coche o en un campamento base, sigue siendo un sistema muy razonable. El vídeo está en inglés, con subtítulos automáticos.

Coleman 502 Stove and Accessories | Versatile Retro Camp Cooking Kit · ver en YouTube

Qué es el Coleman 502

Es un hornillo de un solo fuego que funciona con gasolina blanca (el combustible líquido que Coleman vendía como “Coleman Fuel”). Lleva un depósito que se presuriza a mano con una bomba y un generador, la pieza que se calienta para vaporizar el combustible antes de que llegue a la llama. No admite queroseno.

El ejemplar del vídeo es un Sportster de 1970, reacondicionado y personalizado: pintado en verde oliva en lugar del verde Coleman, con generador y cuenco en negro y una pegatina de instrucciones nueva. Canterbury cuenta que se lo restauró un conocido suyo, con juntas y copa de la bomba nuevas, a juego con un Coleman 425 que también tiene.

Sobre las fechas de fabricación, Canterbury habla de 1962-63 hasta 1981-83, “más o menos”. Las webs de coleccionistas coinciden en 1962 como arranque y fijan el final en 1983, aunque un hilo del Coleman Collectors Forum lo alarga hasta principios de 1985. No hay consenso sobre el último año.

Cómo se enciende y cómo cocina

Canterbury lo demuestra en directo. Se dan unas 20 o 30 emboladas de bomba, hasta que cuesta empujar, y se bloquea. Se abre el gas y se enciende con un mechero. La válvula, una palanca roja, se deja abierta un par de minutos hasta que el generador se calienta; después la llama arde limpia y completamente azul.

Con todo abierto, calcula que da unas 5.200 BTU (los BTU miden energía y la cifra se entiende por hora: cuantos más, más rápido hierve el agua). La cifra sale de su estimación en el vídeo y no hemos encontrado una especificación oficial. Los foros de coleccionistas hablan de 4.500 BTU y lo describen como algo justo para un monoquemador Coleman. Cerrando la válvula, el 502 baja a un fuego de cocción lenta (lo que en inglés se llama simmer), y esa es una de las razones por las que Canterbury lo aprecia.

Su resumen: un hornillo eficiente con el combustible, fiable y duradero para su época.

El argumento de la sartén de 8 pulgadas

Es la idea central del vídeo. La huella del hornillo casa casi a la perfección con una sartén de 8 pulgadas (unos 20 cm), y para una sola persona esa medida basta. Para dos, dice, ya haría falta una de 10 o 12 pulgadas. Si no quieres cocinar en aluminio, propone llevar una sartén de 8 pulgadas aparte y reservar la olla de aluminio para calentar agua o hacer sopas. Él no concreta el material, más allá de descartar el aluminio; para ese papel nosotros recomendamos una sartén de hierro fundido de 8 pulgadas.

También precisa el tipo de uso. Es un sistema multifunción que no resulta enorme ni pesado, pero que no está pensado para llevarlo en la mochila: su terreno es la acampada en coche, los campamentos de caza o el campamento base, donde ocupa mucho menos que un hornillo de dos fuegos, sobre todo si vas solo.

Los accesorios: juego de olla y “heat drum”

Canterbury enseña dos complementos.

El juego de olla y recipiente de aluminio. El hornillo se guarda dentro. Trae un asa en L y una tapa que, encajada, funciona también como sartén. Es uno de sus juegos de cocina favoritos por lo versátil, con reparos: el aluminio reparte mal el calor, aunque calienta muy rápido, y el asa se afloja con el uso porque el metal se dilata. Él la aprieta golpeándola sobre un yunque. Como es una pieza suelta, se pierde con facilidad: por eso muchos juegos que se ven hoy en mercadillos, de marcas como Palco, están sin asa. Las marcas de gama alta acabaron pasándose a asas plegables.

El heat drum. Es un tambor de metal con orificios de aire y un asa, un accesorio de fabricación ajena a Coleman que se bloquea sobre el hornillo. Cuando se calienta sirve de calefactor de tienda, para secar botas y calcetines, calentar ropa o las manos. Canterbury lo destaca porque convierte el hornillo en algo más que una cocina.

Lo que añaden los foros

El vídeo es una demostración cualitativa, sin mediciones ni comparativas. Para contrastarlo hemos leído hilos de foros de coleccionistas y de bushcraft en inglés: es opinión de aficionados, con menos peso que una prueba, pero coinciden en varias cosas.

  • Cocina lenta muy buena. Es su gran virtud: en un hilo de Classic Camp Stoves un usuario lo mantuvo todo el día a fuego bajo con el café caliente, y en el Coleman Collectors Forum varios afirman que mantiene mejor el fuego lento que el moderno Sportster II 533, que quema más fuerte pero es más quisquilloso a bajo régimen.
  • Potencia modesta. En el hilo de Bushcraft USA, una prueba informal no consiguió hervir dos tazas de agua en 18 minutos a unos 9 °C y sin tapa; con paravientos y más bombeo bajó a 14-15 minutos.
  • Sensible al viento. La llama puede apagarse, y hay que rebombear de vez en cuando.
  • Mantenimiento. El generador puede deformarse con el uso prolongado, los anillos difusores pueden agarrotarse en la rosca y el depósito y el cuenco queman al tacto. Cuando el 502 da poca llama, las causas habituales son la varilla de control atascada, el generador sucio, el cuero de la bomba o la válvula de retención.
  • Cuidado con los modelos anteriores. Según una web de coleccionismo, los primeros monoquemadores (501 y 501A) tuvieron un problema de generador y una retirada, y se desaconseja encenderlos. El 502 es otro modelo, muy común de segunda mano en EE. UU. Un blog con dos ejemplares de 1963 y 1964 avisa, además, de que por tamaño no los llevaría de excursión a pie.

Cuánto cuesta y dónde se consigue

Los precios que da Canterbury son del mercado estadounidense de segunda mano (eBay, Etsy). Un 502 de los años 60 en muy buen estado y con sus recipientes puede llegar a 120-130 dólares; los usados sin garantías, 40-50 dólares, y el heat drum, otros 40-50. Recomienda repuestos en oldcolemanparts.com si sabes desmontar el hornillo: con algo de trabajo, el kit completo sale por menos de 100 dólares, o unos 150 si compras uno ya en buen estado. Son precios de un solo vídeo y no de España, donde el 502 es una rareza de importación. El vídeo cierra remitiendo a su tienda, Self Reliance Outfitters, algo a tener en cuenta al valorar su entusiasmo.

Nuestra lectura

El 502 es un buen ejemplo de diseño que envejece bien para un uso concreto: cocinar despacio, en un punto fijo y para una persona. Lo que Canterbury demuestra es que el sistema es coherente (hornillo, sartén de 8 pulgadas, olla, calor extra); lo que no demuestra, y conviene no darlo por hecho, es que sea mejor que un hornillo de hoy. Para eso no hay pruebas ni suyas ni independientes, más allá de la ventaja en cocción lenta frente al 533 que cuentan algunos foros.

Para el lector español, hay tres cautelas. Es un hornillo de importación y de segunda mano, sin garantía y con piezas que se buscan fuera. No hemos comprobado la disponibilidad de gasolina blanca Coleman en España. Y, como con cualquier hornillo de combustible líquido, consulta la normativa de fuego de la zona y la época de riesgo de incendios antes de encenderlo en el monte. Si lo que buscas es un hornillo para caminar, el 502 no es tu herramienta; para acampar en coche o montar un campamento base en solitario, sí es un clásico que se entiende. Si te atrae la gasolina blanca pero quieres algo pensado para llevar a la espalda, el Optimus Svea es el otro gran clásico retro: latón macizo y una sola pieza móvil, aunque pesa bastante más que un hornillo de gas y encenderlo tiene su trámite.

Fuentes

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